Será porque uno tiene fresca en la retina la serie Nibelungos: la guerra de los reinos, pero Victoria Cirlot luce esta tarde en su piso barcelonés un aire a Brunilda. Siempre ha tenido algo salvaje en el perfil y en la mirada y si añades que va de negro de arriba abajo y con pantalones de cuero la comparación con la reina y valkiria está hecha. Afortunadamente no hay que pasar por el fuego para llegar a ella. Hay muchas espadas en su casa —como las icónicas de su padre, el poeta Juan Eduardo Cirlot— y desde donde hablamos puede verse una en su despacho que parece flotar en el aire como en las leyendas artúricas, en las que Victoria Cirlot (Barcelona, 70 años), catedrática de filología románica en la Universidad Pompeu Fabra, es una grandísima experta. La medievalista acaba de publicar Marginalia, (Vaso Roto, 2025), una miscelánea de textos que abarcan una enorme variedad de temas culturales (los mitos, Wagner, Tapiès, las místicas medievales, la arquitectura, Calasso, los serafines) y también algunos escritos de índole personal, con una prosa exquisita. Durante la entrevista suena de fondo la música sacra de Gurdjieff. Más informaciónPregunta. Esa figurita de plomo mutilada de un caballero medieval no será una advertencia para las visitas…Respuesta. No, siempre lo tengo ahí en la mesa; pobre caballero menguado, cada día le falta algo.P. Hace pensar en los Monty Python y también en el Caballero Cobarde, del que usted ha escrito.R. Es un relato muy bonito, ese caballero contrario que cabalga montado de espaldas y con la armadura al revés, y que rehúsa combatir; hace bien, porque su destino es que lo maten.P. ¿Ya ha visto el Tristán e Isolda del Liceo?R. No, voy el día 23. Wagner me encanta, es el gran remitificador de la Edad Media, controla tan bien el mito original…, es una gozada cómo lo actualiza.P. Habrá visto la serie sobre el Cantar de los Nibelungos.R. No, ¿es buena?P. Especial. Está centrada en el malo, Hagen.R. [canta] Hagen, was tust du?, Hagen ¿qué has hecho? Me encanta esa escena del III acto de El ocaso de los dioses en que Hagen le clava la lanza a Sigfrido y este antes de morir recupera los recuerdos de Brunilda. Wagner interrumpió la escritura para no desfigurar la tetralogía con ese tema amoroso e hizo entonces Tristán e Isolda antes de volver a ella. Tristán, Sigfrido… ¡Me gustan mucho los héroes! Victoria Cirlot.Albert GarciaP. Es una fan del mundo artúrico, la leyenda de la Mesa Redonda, el Grial, ¿qué tienen esas historias que tanto nos conmueven?R. Viven dentro de mí, dentro de nosotros. Son un tesoro de la cultura occidental, parte de nuestra herencia. P. ¿Con quién se identifica más del ciclo, Ginebra, la Dama del Lago, Morgana?R. Con ninguna de ellas. Yo me identifico con los caballeros y sobre todo con Lanzarote. Un arquetipo del animus, que diría Jung, lo eterno masculino en el inconsciente de la mujer. La función de las mujeres en el mundo artúrico me resulta un poco aburrida. Y está Nimué, la jovencita ayudante trepa de Merlín que se aprovecha del viejo: me horroriza.P. Pues Lanzarote tiene muchas sombras, traidor a Arturo, adúltero…R. Pero tiene el valor de subirse a la carreta, un acto degradante para un caballero, por amor a Ginebra. Lo cuenta Chrétien de Troyes. P. Últimamente se discute la relación Lanzarote-Ginebra, ¿cree que hubo sexo?R. ¡Por supuesto! Ginebra lo lleva a su lecho y Chrétien habla muy claramente de gozo y placer. En todo caso, lo más bonito de los mitos son las variaciones.P. ¿Ve algo de mito en Trump?R. Encarna al malo pero no el de las leyendas medievales —Hagen o Mordred—, sino el villano de Supermán o Batman.P. ¿Qué adaptaciones al cine del ciclo artúrico recomienda?R. Nunca responden totalmente a lo que imaginas, sin embargo Excalibur, de John Bormann, el Lancelot du Lac de Robert Bresson o el Perceval de Eric Rohmer tienen cosas muy buenas.P. En Marginalia, además de algunos pasajes preciosos (“nunca volví a aquel jardín donde las estatuas se alzaban silenciosas conviviendo con una naturaleza a veces devoradora”) hace referencia a lo mucho inexplicable e incomprensible de nuestras vidas.R. No puedo pensar que vivimos en un mundo solo material, creo que hay otros y que la imaginación no es vana. Por lo menos está bien pensarlo. Existe una necesidad de asomarse a otras realidades. Hacer visible lo invisible.P. ¿Y cómo se vive hoy con sus intereses y sus ideas?R. Encuentro gente muy afín, lo que me hace muy feliz. Mucha gente que sueña e imagina y hace cosas interesantes, y sabe leer bien y conversar. P. Me suelen discutir la palabra “feérico”, ¿puede creerlo?R. ¡No!, “de las hadas”, yo la uso mucho, es una palabra maravillosa. Hay que reivindicarla.

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