
El actual presidente de Uganda y candidato a su propia sucesión, Yoweri Museveni, de 81 años y desde 1986 en el poder, lidera el recuento de votos de las elecciones presidenciales celebradas este jueves con un 76% de los votos y la mitad de los colegios electorales escrutados. Su principal rival, el líder opositor Bobi Wine, de 43 años, quien ha denunciado fraude electoral y, según su partido, se encuentra bajo “arresto domiciliario de facto”, obtiene el 20% de las papeletas. Los comicios tuvieron lugar en un clima de “represión e intimidación”, dijo Naciones Unidas, con internet cortado, numerosos fallos del sistema biométrico y cientos de seguidores de Wine detenidos en los últimos días.Museveni, quien tras 40 años en el cargo opta a un séptimo mandato, se mostró convencido de su victoria “por un 80% de los votos” tras haber depositado su papeleta, informa Reuters. “Sé que algunas personas de la oposición están intentando hacer trampa. Pero en esta ocasión estaremos muy vigilantes. Incluso si las máquinas no han funcionado bien hemos puesto en marcha otras medidas y seguiremos las cosas de cerca”, dijo el líder ugandés. El propio Museveni tuvo problemas para que sus huellas fueran reconocidas hasta que finalmente pudo introducir su papeleta gracias al reconocimiento facial, un problema generalizado en todo el país, según admitieron las autoridades. Miles de personas no pudieron votar, dijo la oposición.El principal partido opositor, Plataforma de Unidad Nacional (NUP, según sus siglas en inglés), ha denunciado a través de la red social X que militares y policías han rodeado la casa de Wine, un popular cantante en su país cuyo verdadero nombre es Robert Kyagulanyi, en lo que supone un arresto domiciliario de facto tanto para él como para su mujer. “Los agentes de seguridad saltaron ilegalmente la valla perimetral y ahora están montando tiendas de campaña dentro del recinto”, manifestó la NUP. El opositor y candidato presidencial ugandés Bobi Wine comparecía en Kampala este jueves.DANIEL IRUNGU (EFE)El propio Wine había alertado de que las fuerzas de seguridad estaban reprimiendo a los miembros de su partido en los colegios electorales. El líder opositor, a quien se pudo ver en mítines de campaña con casco y chaleco antibalas, pidió a sus seguidores que salieran a las calles a protestar.Numerosas entidades habían alertado de un posible fraude masivo en estos comicios. La Red Panafricana de Solidaridad, que agrupa a colectivos de la sociedad civil africana, instó el miércoles al “rechazo global” de los resultados porque “el entorno político de Uganda dista mucho de cumplir con los estándares internacionalmente reconocidos para unas elecciones libres, justas y creíbles”, manifestó Mwanase Ahmed, coordinadora de esta plataforma, mediante un comunicado. “Lo que se está desarrollando es una campaña de represión patrocinada por el Estado, diseñada para subvertir la voluntad del pueblo ugandés”, insistió la activista. La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos también advirtió en un reciente informe del clima de “represión generalizada e intimidación contra la oposición política, los defensores de los derechos humanos, los periodistas y aquellos con opiniones disidentes”. Las autoridades ugandesas han detenido a unos 750 opositores durante la campaña y, según la ONU, han puesto todo tipo de impedimentos a los actos electorales de la oposición. Asimismo, las fuerzas de seguridad han usado armas de fuego para dispersar reuniones pacíficas, argumentando que se trataba de concentraciones ilegales. La oposición ha denunciado la muerte de al menos una persona en la campaña electoral. Uganda, un país de unos 50 millones de habitantes enclavado en la región africana de los Grandes Lagos, lleva 40 años bajo el mando del dictador Museveni, quien llegó al poder como líder guerrillero tras derrocar por las armas al general Tito Okello. Pese a haber reprimido con dureza todo tipo de oposición, las críticas contra su gestión han ido en aumento. En las últimas elecciones presidenciales, celebradas en 2021, se impuso con un 58,6% de los votos. Sin embargo, los comicios estuvieron marcados por violaciones del derecho al voto y numerosas irregularidades, como llenado de urnas en al menos 400 colegios electorales en los que Museveni se impuso con el 100% de los votos.Desde el genocidio en la vecina Ruanda en 1994, Uganda se ha visto envuelto en el conflicto regional que ha tenido como principal escenario la República Democrática del Congo (RDC). Primero como aliado de Kigali y luego como rival, Uganda ha intervenido en diferentes ocasiones en la RDC, la última de ellas el pasado 2025 como respuesta al avance del grupo rebelde M23 apoyado por Ruanda y la toma de las ciudades de Goma y Bukavu. Sin embargo, las fuerzas ugandesas están presentes desde hace cinco años en el Congo como apoyo al Ejército de este país en la lucha contra grupos rebeldes. Además, en los últimos años, tanto Uganda como la RDC han hecho frente a la emergencia del grupo yihadista Fuerzas Democráticas Aliadas, vinculado al Estado Islámico.
Museveni, en el poder en Uganda desde hace 40 años, lidera el recuento en las elecciones | Internacional
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