La desclasificación de millones de documentos del caso Epstein ha dejado al descubierto la relación del magnate estadounidense y su entorno con empresarios y personalidades de todo el mundo y el acceso que tenían a operaciones corporativas en curso o en estudio. Entre las más de tres millones de páginas publicadas recientemente aparecen distintos empresarios españoles con los que el pederasta Jeffrey Epstein y sus colaboradores tuvieron contacto, como Alberto Cortina, su primera mujer Alicia Koplowitz y su hijo Pelayo Cortina. En la correspondencia del financiero acusado de explotación sexual, que murió en la cárcel en agosto de 2019 mientras esperaba el juicio, también hay constancia de operaciones empresariales, como el intento de entrada de la petrolera rusa Lukoil en Repsol o la venta del aeropuerto de Stansted por parte de Ferrovial, documentos que ilustran el privilegiado acceso a información y la asombrosa red de contactos de este conseguidor y comisionista. En el amplísimo círculo de amistades de Epstein estuvo Alberto Cortina. El empresario, que aún controla un 4,993% de ACS junto a su primo Alberto Alcocer —conocidos en el mundo financiero de los años 80 y 90 como Los Albertos— a través de Corporación Financiera Alcor, ha sido además presidente ejecutivo de Banco Zaragozano, consejero de Telefónica, AC Hoteles y Portland Valderribas. Cortina y su mujer, Elena Cué acudieron a dos cenas en las que participó Epstein en febrero y agosto de 2010, de acuerdo a la información hecha pública. Tres años más tarde, el nombre de Cortina vuelve a aparecer en el universo Epstein. El inversor Todd Meister comentó al empresario en un correo electrónico que Alberto Cortina y su hermano estarían en Caracas en febrero de ese año: “Te mantendré informado sobre la situación del petróleo en Venezuela cuando te sea conveniente. Alberto Cortina y su hermano [Alfonso Cortina, quien fue presidente de Repsol entre 1996 y 2004] van a viajar a Caracas, por lo que quise estar allí”. Días después, Epstein le responde pidiéndole detalles del viaje. Ese mismo año, 2013, Alfonso Cortina constituyó como presidente la sociedad —ya extinguida— Inversiones Petroleras Iberoamericanas. Empresa que logró contratos petroleros del gobierno de Hugo Chávez. Su sobrino Pelayo Cortina, hijo de Alberto, ejercía de consejero delegado. De hecho, en mayo de ese mismo año, Todd Meister y Epstein hablan de concertar un encuentro con Pelayo Cortina: -¿Andas por aquí? Hay un tipo increíble que quiero que conozcas, le escribe Meister. -No hasta el 22. ¿Quién es? Mejor chicas, mucho mejor plan, responde Epstein.-Koplowitz y su hijo Palayo [por Pelayo] Cortina.- ¿Cómo les conoces?-Tiene 30 años y es muy inteligente. He construido una relación cercana con él y voy a cazar con él todos los años. Es un amigo cercano. Dirigirá Omega [el family office familiar] y todas las entidades familiares.A consultas de este diario, Alicia Koplowitz y Pelayo Cortina han asegurado que ni llegaron a conocer a Epstein ni tuvieron relación con él. Ferrovial y la venta de StandstedLa concesionaria es otra de las empresas españolas que aparecen citadas en los papeles de Epstein. El 19 julio de 2011, las autoridades de la competencia británicas confirmaron que BAA, aeroportuario británico controlado entonces por el grupo español, debía vender dos de sus seis aeropuertos en el país. La decisión era esperada en el mercado y no pilló por sorpresa a Ferrovial ni al círculo de Epstein, que ya estaban estudiando la venta del aeropuerto de Standsted. Seis días antes de la decisión del organismo británico el empresario estadounidense recibió un correo de una fuente desconocida (la investigación ha tachado nombres y datos de contacto de muchas de las personas que aparecen en su correspondencia) con información de la venta del aeropuerto británico por parte de Ferrovial. “Estoy ayudando a un grupo aeroportuario chino con el interés en el aeropuerto de Stansted, pero estoy bastante seguro de que no lo comprarán. Mil millones. El propietario — Ferrovial, de España. ¿Es interesante para nosotros?“, le pregunta la fuente a Epstein. En el correo se asegura además que Ferrovial estaba dispuesta a mantener conversaciones confidenciales y exclusivas con Hainan [operador chino de aeropuertos HNA]. Una información a la que Epstein responde pidiendo más datos y por la que recibió un dosier de la venta de Stansted fechado en abril de ese año realizado por una firma de inversión. El aeropuerto acabó siendo vendido por BAA en 2013 a Manchester Airport Group por 1.785 millones de euros.Corinna Larsen y LukoilEn los papeles también hay constancia del papel de que tuvo Corinna Larsen, examante de Juan Carlos I, en el intento de la petrolera rusa Lukoil de entrar en el capital de Repsol en 2008. En uno de los correos publicados, Olivier Colom, quien fuera consejero diplomático de Nicolas Sarkozy en el Elíseo entre 2007 y 2013, escribe a Epstein: “Los jueces españoles están investigando lo que hizo Corinna ZSW [Zu Sayn-Wittgenstein, apellidos de su segundo esposo] en España: primero para ayudar al yerno del Rey, que se enfrenta a la justicia, y segundo para llevar empresas españolas a Oriente Medio y Rusia; y, por cierto, también intentó convencer a los españoles de aceptar a Lukoil en el capital de Repsol”.Criteria, el brazo inversor de La Caixa, y Sacyr, entonces Sacyr Vallehermoso, reconocieron en noviembre de 2008 conversaciones informales con Lukoil. El objetivo de la compañía rusa era rozar el 30% del capital de Repsol —evitando así lanzar una opa—, mediante la compra del 20% que ostentaba Sacyr y el resto, en manos de Criteria. Lukoil llegó a poner sobre la mesa una oferta de más de 27 euros por acción, muy por encima de los 15 euros a los que cotizaba entonces la petrolera. Una operación que no llegó a fraguarse por las dificultades para cerrar la financiación necesaria.Alejandro Agag y Enrique BañuelosA los nombres ya conocidos del expresidente del Gobierno José María Aznar y su mujer, Ana Botella, se suma el de su yerno, Alejandro Agag. Este puso en marcha en 2012 Formula E Holdings junto a un buen número de empresarios, entre los que estaba Enrique Bañuelos, fundador de la inmobiliaria Astroc. El proyecto, vendido como un campeonato de monoplazas 100% eléctricos y que hoy en día está controlado en un 65% por Liberty Global, buscaba en 2013 inversores y patrocinadores.En diciembre de ese año, Epstein recibió un correo en el que le aseguraban que el proyecto reemplazaría a la Fórmula 1 en diez años y que estaban buscando “empresas de tecnología que quieran publicidad a nivel mundial. Ellos están pagando 10% por esto”.BBVA y SabadellLa documentación pública deja constancia de la gran cantidad de pagos y transferencias que realizaba Epstein a través de un gran número de bancos. Entre ellos hay constancia de operativa con dos entidades españolas: el BBVA y el Sabadell. Distintos extractos bancarios enviados por JP Morgan al empresario muestran transferencias a una cuenta de BBVA en Puerto Rico entre 2010 y 2011 por un importe conjunto que asciende a 40.725 dólares. El banco español vendió su filial de Puerto Rico en 2012 al grupo local Oriental Financial.También hay constancia de transferencias a otra cuenta del Sabadell. La relación con el banco vallesano tiene su origen en su filial estadounidense, Sabadell United Bank, de la que se desprendió en 2017. Según la documentación publicada por la administración estadounidense, la filial del Sabadell otorgó en 2010 un préstamo personal a Epstein y un año más tarde firmó una línea de crédito con garantía de JP Morgan a MC2, una agencia de modelos participada por el empresario estadounidense.También el Santander se ha visto envuelto en el caso Epstein. En noviembre se conoció la dimisión de Larry Summer de su consejo asesor internacional. El ex secretario del Tesoro de EE UU estuvo al frente del órgano consultivo del banco presidido por Ana Botín desde 2016, puesto que abandonó tras hacerse públicos correos que intercambió con el pederasta.

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