
Hay al menos 140.000 damnificados por las inundaciones que afectan al departamento de Córdoba, en el norte de Colombia. Así lo ha informado en la noche del lunes el gobernador, Erasmo Zuleta, durante un Consejo de Ministros encabezado por el presidente Gustavo Petro en Montería. Aunque en declaraciones radiales dadas en la mañana Zuleta hablaba de 120.000 afectados, reunidos en 40.000 familias, en el transcurso del día la cifra aumentó en 20.000 personas. “Todo el departamento está afectado, el 80%, 24 de los 30 municipios”, había dicho en Caracol Radio. Esto “representa el 8% de la población de Córdoba”, añadió ante el presidente. El gobernador habló de pérdida de vidas por las lluvias extremas, sin especificar el número. En la mañana, el Gobierno nacional había confirmado la muerte de al menos cinco personas. Febrero, que suele ser un mes de tiempo seco, este año ha estado marcado por el agua. Los departamentos caribeños de Córdoba y Sucre han sufrido fuertes lluvias en los últimos días por la convergencia de varios fenómenos climatológicos, entre ellos un frente frío que ha impactado el Caribe. “En un día cayó la lluvia que se esperaba para todo un mes”, explicó la directora del Ideam, la entidad encargada de monitorear el clima, Ghisliane Echeverry, durante el Consejo de Ministros. Aunque en los próximos días se espera que las precipitaciones disminuyan gradualmente, la entidad mantendrá las alertas hidrológicas. Los riesgos de inundaciones y deslizamientos de tierra persisten debido a que, aunque disminuya, la lluvia cae sobre áreas que ya están inundadas. “[Este año] no tuvimos una temporada seca que se instalara”, detalló Echeverry, quien no plantea un escenario esperanzador: a estas lluvias se sumarán otras, pues se prevé que en marzo y abril se instale la usual temporada de lluvias, que sobre todo impactará el Caribe y la zona andina. Petro ha calificado la situación como “impredecible”, por lo que considera tomar medidas excepcionales, incluida la posibilidad de decretar una emergencia económica para agilizar la llegada de recursos. Aunque se esperaba que el Gobierno tomara una decisión este martes, como había adelantado el mismo presidente a través de su cuenta de X —“Debo declarar de nuevo la emergencia económica, ambiental y social en la región y puede extenderse al país”, había escrito el fin de semana—, el Consejo de Ministros fue para informarse sobre la situación desde el terreno. El presidente planteó dos caminos para encontrar los recursos: “Reunir al Congreso cuando están todos en campaña o [decretar la] emergencia económica y social, porque la hay”. Ante las solicitudes de un mayor presupuesto por parte del gobernador y del alcalde de Montería, Hugo Kerguelén García, Petro explicó que tiene las manos atadas debido a la Ley de garantías, que restringe la entrega de ayudas en época electoral. El mandatario concluyó el encuentro en la madrugada del martes con la promesa de tomar decisiones en los próximos días. La hidroeléctrica Además de los factores climáticos, el presidente ha señalado que una de las causas de la emergencia es la hidroeléctrica de Urrá, construida en los años noventa en los límites entre Córdoba y la andina Antioquia, e inaugurada en el 2000. “No la hicieron para generar energía sino para secar tierras de la nación y dañar todo el flujo natural del agua en Córdoba. Eso explica buena parte de la actual tragedia”, dijo el en X, luego de varios mensajes el fin de semana. “Las represas estaban súper llenas (…). Había abundancia de agua y ahora la botan gratuitamente de manera exageradamente dañina”, cuestionó el sábado sobre una represa que es estatal. Algo similar comentó la precandidata presidencial Claudia López, usualmente muy crítica de Petro: “Lo que no le han dicho a la gente es que, además de fuertes lluvias, el embalse de la represa se rebosó desde ayer”.Zona afectada por inundaciones, en zona rural del sur del departamento de Córdoba, el 5 de febrero.Carlos Ortega (EFE)El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, matizó las declaraciones de su jefe durante una entrevista en Caracol Radio en la mañana del lunes. “Este no es el momento de dar un debate sobre la historia de las hidroeléctricas en Colombia. Hay que enfocar los esfuerzos en responderle a las personas que están con el agua al cuello”, enfatizó. Asimismo, dijo que “no era posible predecir” que hubiera lluvias tan significativas y que “claramente hay una crisis climática, un hecho excepcional”. Sin embargo, reconoció que la hidroeléctrica “estaba llena y no tenía mayor margen de amortiguación” y anunció que se abrirán investigaciones para evaluar si hubo irregularidades. Algo similar dijo el gobernador Zuleta en sus declaraciones radiales, antes de la visita de Petro para el Consejo de Ministros. “No es momento de opiniones que pueden generar debates innecesarios. Lo que el departamento necesita es que el presidente venga para conocer las afectaciones que hemos tenido”, remarcó. Según explicó, hay personas afectadas en todo el departamento: hay inundaciones en Canalete, Puerto Escondido, Los Córdobas, Monte Líbano, Tierra Alta, Puerto Libertador, Lorica o San Bernardo. Pidió que el Gobierno empiece a pensar en “un gran plan de reactivación económica”. “De lo contrario, los efectos socioeconómicos para este departamento van a ser tremendos”, resaltó.Tanto Zuleta como Carrillo han cuestionado la falta de recursos para prevenir estas emergencias, y no solo atenderlas cuando ya hay miles de afectados. “Lo que se ha gastado atendiendo emergencias el Estado colombiano en los últimos 10 años supera con creces lo que requieren algunas regiones de Colombia para dar solución estructural a sus problemáticas”, señaló el gobernador. El director de la UNGRD, por su parte, reclamó que los gobernadores y los alcaldes aporten más recursos para prevenir los desastres. “Debería haber más plata en todos los niveles (…). Las inversiones [locales] generalmente son nulas”, apuntó. Aseguró, además, que hay dinero suficiente para las respuestas inmediatas, pero que la recuperación “costará millones de pesos”.Córdoba, un departamento caribe con grandes latifundios dedicados a la ganadería, es cruzado de norte a sur por ríos como el Sinú y el San Jorge. Bajan de las montañas de los Andes y encuentran allí amplias planicies que históricamente se anegaban con cierta frecuencia. Durante el siglo XX, decenas de hacendados construyeron diques o jarillones para reclamar agua de ciénagas o pantanos, y en muchos casos esas zonas son las que hoy se encuentran bajo el agua.
El número de damnificados por las inundaciones en Córdoba asciende a 140.000
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