A lo largo de esta temporada, Aston Martin se ha marcado como objetivo desarrollar el AMR26, el primer prototipo que nace a partir de los trazos de Adrian Newey. Paralelamente, el equipo británico también deberá mejorar la forma en que se mostrará al mundo, sobre todo si cogemos como ejemplo la presentación del coche. En un acto que arrancó 20 minutos tarde y que se vio interrumpido en varias ocasiones por problemas técnicos, la escudería de Silverstone (Gran Bretaña) mostró la decoración del monoplaza que se pondrá en pista en Australia, a principios de marzo, cuando dé comienzo un Mundial que, sobre el papel, es el más incierto de la última década por obra y gracia del nuevo reglamento técnico. El evento tuvo lugar en el centro cultural de Ithra, en Dammam (Arabia Saudí), donde se encuentra el cuartel general de Aramco, el patrocinador principal de la estructura, con personalidades como Stefano Domenicali, presidente de la Fórmula 1, en el auditorio.El coche que rodó hace unos días en Barcelona, durante el conocido como shakedown, era completamente negro, según los responsables de Aston Martin porque no dio tiempo de pintarlo. En el circuito de Albert Park, el bólido volverá a su verde tradicional, por más que deje de ser brillante y pase a ser satinado. Ese cambio podría ser relevante en cualquier otro garaje, pero menos en este caso, habida cuenta de que todos los focos se centran en la inventiva de Newey, el diseñador más influyente de la historia del certamen, con 25 títulos en su hoja de resultados (13 de pilotos y 12 de constructores), y 220 victorias. “Todos conocimos la normativa cuando fue publicada. Entonces me puse a pensar cuáles eran los principios de ese reglamento. Me senté con los ingenieros y de allí nació una propuesta que creemos que es viable”, comentó Newey, que por primera vez en su trayectoria unirá los papeles de director general y director técnico. “Creo que iremos de menos a más, y esperamos que en la segunda mitad del año podamos estar luchando por cosas importantes”, declaró Fernando Alonso, quien, a sus 44 años, encara el que puede ser su último curso en la F-1. “Tenemos al mejor diseñador de coches que ha existido, tenemos un túnel del viento. Esperemos que esto sea el principio de algo importante con vistas a los próximos años”, añadió el asturiano.Entre la pretemporada y la primera carrera, los coches cambian mucho. Este año lo harán todavía más, dado que la nueva reglamentación hará que la curva de aprendizaje sea muy empinada. Aston Martin, además, deberá acomodarse a Honda, que pasará a ser su suministrador de motores, después de que la fábrica japonesa se desligara de Red Bull, con quien llegó a la cima. Todos esos esfuerzos para darle la vuelta a los números más recientes, que situaron la marca de lujo que hizo famosa James Bond en la séptima posición de la tabla reservada a los constructores en 2025, y que no sube al podio desde 2023. El nuevo AMR26 volverá a salir a la pista este miércoles, en la primera de las tres jornadas de ensayos que se llevarán a cabo en Bahréin, antes de la segunda tanda de pruebas, también en Sakhir, la semana que viene.

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