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La historia criminal de José Gonzalo Sánchez, conocido como alias Gonzalito, terminó lejos de un operativo militar o de un juzgado. Murió tras el volcamiento de una lancha en Córdoba, cuando se desplazaba hacia la Zona de Ubicación Temporal (ZUT) definida por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, en el marco de la política de ‘paz total’, periodo en el que este grupo armado creció un 30 % en 2025 y alcanzó una estructura estimada en 9.840 combatientes.Alias Gonzalito figuraba entre los hombres más buscados del país. El Ministerio de Defensa ofrecía por él una recompensa superior a los 3.000 millones de pesos y en su contra pesaban cuatro órdenes de captura vigentes por delitos como concierto para delinquir, tráfico de armas, homicidio, secuestro y narcotráfico.Información remitida por la Fiscalía General de la Nación a la Corte Suprema de Justicia daba cuenta de la dimensión de su prontuario: 44 procesos judiciales en Colombia por homicidio, desplazamiento forzado, amenazas contra defensores de derechos humanos y concierto para delinquir, entre otros delitos.Alias Gonzalito. Foto:CortesíaSánchez nació en Montería, Córdoba, el 30 de diciembre de 1974. A comienzos de los años 2000 ingresó al Bloque Catatumbo de las Autodefensas Unidas de Colombia, estructura de la que se desmovilizó en 2004, en Tibú. Años después retomó las armas y volvió a integrar organizaciones armadas ilegales. En 2017 asumió como cabecilla principal del Bloque Pacificadores del Bajo Cauca; en 2020 ingresó al Estado Mayor como cuarto cabecilla y, en 2023, fue designado segundo al mando del ‘clan del Golfo’.Desde esa posición, las autoridades le atribuían el control de corredores estratégicos en Antioquia, Córdoba, Sucre y Bolívar, territorios clave para el narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión y el tráfico de armas. También lo señalaban como responsable de homicidios selectivos, desplazamientos forzados y amenazas contra líderes sociales, además de acciones armadas contra la Fuerza Pública.En su historial aparecen señalamientos por haber dado órdenes directas para el asesinato de Ledys del Carmen Montalvo, en septiembre de 2014; el ataque armado contra una caravana del Inpec en el corregimiento El Doce, en Tarazá, en mayo de 2017; la ejecución del denominado plan pistola contra miembros de la Fuerza Pública entre 2014 y 2017; y la coordinación de acciones armadas durante el paro minero del Bajo Cauca, en febrero y marzo de 2023. También se le responsabiliza por el secuestro de tres fiscales y una funcionaria judicial en Tarazá, en febrero de ese mismo año.Las zonas donde ejercía influencia directa incluían amplias áreas rurales de Antioquia, Córdoba y Sucre. Bajo su mando operaban cientos de hombres, distribuidos en una estructura con presencia en decenas de municipios y control sobre extensas franjas territoriales usadas para economías ilegales.Alias Gonzalito, segundo cabecilla del ‘clan del Golfo’. Foto:CortesíaAdemás de los procesos en Colombia, alias Gonzalito era requerido en extradición por Estados Unidos por conspiración para el envío de cocaína. En julio del año pasado, la Corte Suprema de Justicia emitió concepto favorable para su extradición, al considerarlo uno de los hombres de mayor rango dentro del Clan del Golfo y cercano a alias Chiquito Malo, señalado como máximo cabecilla de esa organización.Según el expediente judicial, Sánchez habría participado en el envío de cargamentos de cocaína hacia Estados Unidos entre 2006 y 2019. En ese último año, una corte federal norteamericana formalizó la acusación en su contra por conspiración para el tráfico de drogas. Uno de los cargos señala que, desde aproximadamente 2006 y de manera continua hasta la fecha de la acusación, él y otros integrantes de la red habrían acordado distribuir cinco kilogramos o más de cocaína, con conocimiento de que la sustancia sería importada a territorio estadounidense, en violación de la legislación federal de ese país.Investigaciones adelantadas en Estados Unidos ya lo ubicaban en 2017 dentro de la cúpula criminal del ‘clan del Golfo’. Testimonios de exintegrantes de la organización que hoy colaboran con la justicia indicaron que ese mismo año fue ascendido a comandante del Bloque Norte, tras la muerte del jefe anterior. De acuerdo con esos relatos, autorizaba la producción de cocaína en Colombia y participaba en la coordinación, organización y transporte de cargamentos con destino final a Estados Unidos.Tras su muerte, esa red criminal permanece activa, a la espera de la oficialización del relevo que asumirá el segundo cargo más alto dentro del ‘clan del Golfo’, organización que en 2025 fue el grupo armado que más creció en el país, con un aumento del 30 % y una estructura estimada en 9.840 combatientes.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.com
