Cerca del archipiélago de las Azores, las autoridades portuguesas interceptaron un semisumergible procedente de Latinoamérica que transportaba cerca de nueve toneladas de cocaína. En la embarcación se encontraban, al parecer, tres ciudadanos colombianos y un venezolano.La operación, bautizada Adamastor, fue ejecutada por la Policía Judicial, la Armada y la Fuerza Aérea Portuguesas. Durante más de 86 horas, y con la participación de más de 60 militares, el dispositivo naval siguió y abordó la embarcación en condiciones extremas de navegación, marcadas por la tormenta Ingrid y el fuerte oleaje del Atlántico Norte, pero el semisumergible, de estructura frágil, no resistió las maniobras y terminó hundiéndose tras la recuperación de su carga.El submarino descubierto en Portugal transportaba nueve toneladas de coca. Foto:Policía de Portugal.En el operativo fueron arrestados cuatro tripulantes, según información preliminar, un ciudadano venezolano y tres colombianos. Antes de que el buque desapareciera bajo el mar, las autoridades lograron rescatar 265 fardos de cocaína, parte de un cargamento estimado en unas nueve toneladas. La interceptación se realizó en alta mar, en una zona estratégica del tráfico ilícito entre América Latina y Europa.En efecto, hace dos semanas, autoridades españolas descubrieron una embarcación, procedente de Brasil y con destino a puertos europeos, que transportaba casi 10 toneladas de cocaína ocultas entre un cargamento de sal. En la operación, realizada por la Policía Nacional de España, fueron detenidos 13 tripulantes y se incautaron 9.994 kilos de droga y un arma de fuego. La investigación, liderada por la Fiscalía Antidroga española, apunta a una red multinacional y contó con apoyo de agencias internacionales como la DEA, la NCA y autoridades de Brasil.El submarino descubierto en Portugal transportaba nueve toneladas de coca. Foto:Policía de Portugal.Las autoridades investigan el origen y la ruta de un cargamento de droga incautado, para determinar si salió de Venezuela o de Colombia con destino a Brasil antes de ser embarcado en un buque interceptado en el Atlántico. También se analiza si la carga mezclaba drogas de origen colombiano y venezolano, en un contexto donde los controles marítimos de Estados Unidos en el Caribe podrían estar obligando a las organizaciones criminales a cambiar sus rutas y puntos de embarque rumbo a Europa.El valor del cargamento incautado varía según su destino. De acuerdo con información citada por el director de la Policía colombiana, general William Rincón, la cocaína que sale de Suramérica suele pasar por Centroamérica y el Caribe, donde el kilogramo alcanza los 10.000 dólares. En Europa, el precio se eleva hasta unos 46.750 dólares por kilogramo, lo que convierte al continente en uno de los mercados más rentables para las organizaciones criminales. África figura tanto como zona de tránsito como de destino, con valores cercanos a los 37.640 dólares por kilo, mientras que Asia representa el mercado de mayor precio, con cifras que pueden llegar a los 115.000 dólares por kilogramo.La interceptación del semisumergible en la Operación Adamastor se suma a dos antecedentes recientes: la Operación Nautilus, del 20 de marzo de 2025, y la Operación El Dorado, del 29 de octubre del mismo año. En menos de doce meses, este es el tercer buque de este tipo detectado y neutralizado por las autoridades portuguesas, un dato que confirma la presión constante de las rutas del narcotráfico sobre el Atlántico oriental.Juan Diego TorresDielas@eltiempo.com

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