Aunque México es uno de los países de la OCDE con más horas de trabajo al año, también es considerado uno de los menos productivos debido a los grandes tiempos muertos que existen en las jornadas laborales.

La nueva reforma laboral pretende abatir eso. De hecho, la definición de jornada de trabajo que se establece en este documento, pretende que solo el tiempo efectivo de trabajo sea considerado como parte de la jornada laboral


“Es una definición que se me hizo muy interesante desde el primer momento, porque nuestra legislación actual nos marca que la jornada laboral es cualquier espacio y tiempo en el que estés a disposición del empleador, no importa si estás haciendo o no haciendo, con que estés esperando una instrucción es más que suficiente como para decir: ‘estoy en mi jornada laboral’.

“Este cambio nos dice: ‘es el tiempo efectivo de trabajo’. Si contratas a alguien por hora laborada, esto quiere decir que si no estás haciendo efectivamente nada, pues entonces no te va a tocar pago por esa hora, eso se va a volver muy interesante”, explica, en entrevista exclusiva para El Heraldo de México, la abogada laboralista Estefanía Rueda.


La nueva definición de jornada de trabajo modificará la forma en la que se cumple. Foto: Unsplash

¿Más tiempo, menos pago?

Para la abogada laboralista, esta definición puede causar mucha incertidumbre tanto para los trabajadores como los empleadores, quienes pueden argumentar que una parte de su jornada no ha sido cumplida como es debido.


“Al final del día nos está abriendo la puerta de decir: puedo tener un call center con gente de guardia, que simplemente va a estar esperando una llamada y mientras no atienda ninguna llamada, ningún contacto al cliente, pues no es tiempo efectivo de trabajo y no tengo que pagar ese tiempo.

“Creo que ahí va a levantar ciertas inquietudes de ambos lados, tanto de patrones como de trabajadores, pero para mí la definición está bien clara: si no prestas el servicio, no estás trabajando”, detalla. 

Esta parte de la legislación choca frontalmente con la duración de la jornada de trabajo, la cual no puede durar más de ocho horas, aunque considerando que ahora deben ser efectivas, esto podría prolongarlas más.


Falta debatir si el tiempo de la comida será considerado parte de la jornada de trabajo. Foto: Unsplash

Piden reflexión legislativa

Rueda señala que existen todavía algunas lagunas en la legislación, pues en la nueva reforma aún no se aclara si, por ejemplo, el tiempo dedicado para la comida que actualmente forma parte de la jornada de trabajo se seguirá considerando de esta manera. 


“Hace falta un poquito más de cohesión legislativa en esta parte, porque el artículo que nos habla del descanso diario que tienes para tomar alimentos, para reposar un ratito en tu jornada laboral, se sigue considerando como parte de la jornada de trabajo, si es menor a 60 minutos.

“Habrá que ver en la etapa de discusión de esta iniciativa se llega a tocar también este artículo para hacer sentido con lo que nos dice la definición de jornada de trabajo”, concluye. 

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