Un juzgado ya está investigando la gestión de Ribera al frente del Hospital de Torrejón después de que la Fiscalía de Alcalá de Henares haya unificado las denuncias por posibles irregularidades “que consistirían en diversas manipulaciones con la finalidad de aumentar el rendimiento económico en detrimento de la prestación adecuada de los servicios sanitarios a los ciudadanos”, según un escrito al que ha tenido acceso EL PAÍS.La investigación responde a cuatro denuncias presentadas a raíz de la publicación por parte de este periódico de unos audios en los que se escuchaba al consejero delegado del Grupo Ribera (empresa que gestiona este hospital público) dando instrucciones a sus directivos para aumentar las listas de espera para aumentar el EBITDA (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) de la empresa. Dado que el juzgado de Torrejón de Ardoz ya ha abierto una causa sobre el caso, la Fiscalía archiva sus diligencias tras estimar que “los hechos denunciados pudieran ser constitutivos de un delito de prevaricación”, recogido en los artículos 404 y siguientes del Código Penal.Las denuncias mencionadas por el ministerio público proceden del PSOE, del abogado Francisco Javier Flores Vaquerizo, de la asociación Defensor del Paciente y de una fuente anónima, que pusieron en conocimiento de la Fiscalía los hechos que publicó EL PAÍS a partir del 3 de diciembre.En las grabaciones se escucha cómo Pablo Gallart da instrucciones a un grupo de directos del Grupo Ribera y del Hospital de Torrejón para aumentar hasta “los cuatro o cinco millones” el EBITDA de la empresa, justificándolo por la falta de rentabilidad del proyecto. Indica a sus subordinados la necesidad de aumentar las listas de espera, manteniéndolas por debajo de la media de los hospitales públicos, y revisar qué actividad es “contributiva para el EBITDA” (rentable). Pide a sus mandos “ser imaginativos” para conseguir el objetivo, en sus palabras, de “salvar Torrejón”. Posteriormente a la reunión, hubo instrucciones por escrito para no aceptar a pacientes “no cápita” (es decir, a los que no les correspondía el hospital) de diálisis peritoneal y de reutilizar catéteres cardíacos de un solo uso, según correos electrónicos a los que tuvo acceso este periódico. Tras las publicaciones de EL PAÍS, el grupo Ribera apartó a Gallart de la gestión del hospital, aunque lo mantuvo en el cargo dentro de la empresa y aseguró que se trataba de audios fuera de contexto. Este periódico ha publicado la grabación completa de su intervención en la reunión. Este jueves, previamente a conocerse la investigación judicial, se había convocado en la puerta principal del Hospital de Torrejón una movilización para pedir una mejora de las condiciones laborales, de las ratios, una carrera profesional digna, contra la falta de personal y por la mejora de la calidad asistencial. La convocan los sindicatos CSI-F, Amyts, Satse, CC OO y USAE.

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